Velas Blancas

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Uno de los colores más habituales en las velas es el blanco y posee un místico significado que va más allá de la pureza. Desde el punto de vista espiritual, al prender una de ellas se abre un canal de comunicación directo con los ángeles, arcángeles y con el ser divino superior, por lo que su magia es bastante poderosa.

Por este motivo es común verlas en los altares religiosos, sin embargo, también poseen un significado esotérico muy interesante.

Se utilizan para los nuevos comienzos y su energía aporta luz y protección para los caminos hacia la prosperidad y la felicidad, explica We Mystic. Se le asocia al poder femenino, a la Luna y la maternidad.
Es por lo anterior que son comunes en rituales de protección, prosperidad y limpieza; aquí te decimos cómo usar su poder de 3 maneras distintas.

Para el dinero
Si estás en un momento complicado económicamente las velas blancas te van a ayudar a abrirte los caminos hacia la prosperidad.


En un vaso, con la mitad de agua y una pizca de sal gruesa, inserta una vela blanca y préndela con un fósforo. Colócala en el sitio de tu hogar donde haya serenidad y nadie pueda perturbar su flama. Después de dos horas, saca la vela y lava tus manos con el agua y sécalas con el calor que emana la vela blanca.

Protección y limpieza
Su uso más común es para crear un escudo de protección contra las energías negativas o eliminarlas de tu entorno. Solo necesitas prender una de ellas y dejar que se consuma. Si lo deseas puedes orar al encenderla y hacer una petición al Universo.

Para el amor
Las velas rojas son las más populares para el amor, sin embargo, las blancas aportarán la protección que necesita la relación o nuestro ser amado. De esta manera, alejará la negatividad que pudiese interferir en la pareja.
Seguramente tiene algunas velas decorativas en casa o, quizá, las enciendes para ambientar tu hogar, una cena o un espacio. Lo que probablemente no sabes es que cada vela tiene un significado concreto, ya sea por su color, por lo que transmite el movimiento y la altura de su llama, por la manera en que se consume... Las velas además de ser una gran fuente de iluminación, cuentan con un poder especial, por lo que son utilizadas en múltiples rituales. A continuación, en este artículo de unComo te explicamos el significado de las velas blancas, unos elementos que simbolizan la pulcritud, la intimidad y la pureza a través de su color.
La intimidad de las personas, la fertilidad, la pureza, la pulcritud, la humildad, la creatividad y la imaginación son algunos aspectos que desprende la esencia del color blanco. Si este, además, se ve reproducido en una vela, su influencia y poder es aún mayor.
El color blanco suele causar más efecto en mujeres que en hombres, sobre todo en cuanto a pureza y fertilidad. Además, destaca en los iconos anatómicos femeninos: fertilidad y senos. No obstante, puede servir a ambos sexos de fuente de inspiración para dar rienda suelta a su creatividad e imaginación y el desarrollo de actividades artísticas.

Las velas blancas son muy utilizadas en rituales mágicos, ya que se trata de un color polivalente, es decir, que cuenta con múltiples valores. Asimismo, son consideradas candelas "neutras", ya que puede recurrirse a ellas en cualquier ocasión. El color blanco es aquel que agrupa en sí toda la gama cromática. A partir de este color, nacen todos los demás, de ahí que destaque su pureza. Es por ello que una vela blanca puede sustituir a otra en cualquier ritual.
La fertilidad es uno de los máximos significados del color blanco, por ello es necesario recordar que esta vela ejerce efectos directamente sobre cuestiones tales como la maternidad, la familia y su protección - sobre todo si hablamos de niños pequeños -, y el refuerzo de los lazos familiares. Es importante que distingamos entre el amor, el sexo y la fertilidad o la familia. Las velas blancas no representan el amor, sino la pureza y refuerzan todas aquellas relaciones familiares, que no son amorosas.
El color blanco de las velas, además, ayuda a atraer todas las energías positivas, al mismo tiempo que ayuda a los individuos a fomentar las relaciones basadas en la sinceridad, la verdad, la honestidad, la inocencia, la esperanza, la sencillez y la pureza. Colocar velas blancas en el hogar, ayudará a incrementar todos estos sentimientos verdaderos a la vez que permitirá afianzar relaciones reales.
Las velas blancas son el símbolo de la Luna, por lo que es un color que incrementa la fuerza espiritual, a la vez que muestra un significado pleno de fe, pureza, verdad y sinceridad; sentimientos que pueden ayudar a acabar con condiciones adversas y maldiciones. El blanco es el color de los colores, por ello es muy positivo tener siempre cerca una vela blanca, pues te ayudará a limpiar el aura.

Durante la cuarentena infinita, los espacios se cargan de una energía muy particular; la del encierro, y todo lo que ello implica. En la mayoría se convierte en una energía densa, pesada, que requiere de limpiezas y renovación energética. Para esta sección esotérica, charlamos con María Aiello, una terapeuta holística, psicotaróloga, alquimista y experta en limpiezas energéticas. Esta primer entrega, se centra en el poderoso mundo de las velas como transmutadoras de energía. Hablamos sobre la alquimia, los 7 colores, las mejores maneras de prenderlas y apagarlas, cómo intencionar y co-crear con su energía, y de qué nos hablan las que se apagan solas.  

Dalia Walker, en su libro “Bruja Moderna” nos cuenta: “el fuego es uno de los principales elementos transmutadores que acompaña la mayoría de los rituales y está presente en todos los pedidos, lecturas de tarot, altares, y agradecimientos que hacemos”. La manera más fácil de llegar al elemento fuego, es a través de las velas. 

Hay distintos tipos, colores, y formas de velas. Según María Aiello, la mejor aliada es la vela blanca: “Es para todo, simplemente encendiéndola, estamos dando luz divina a nuestros ambientes y activando su vibración”. La luz de la vela blanca se utiliza para mejorar la energía, dar claridad y luz. “Se relaciona con el día lunes y con la Virgen”, agrega. Aiello recomienda no utilizar velas de colores si no se tiene conocimiento, porque se pueden provocar efectos inversos o no deseados. 
Respecto a las formas, en Magia Blanca se suelen utilizar las velas comunes. Hay variaciones de altura y anchura, pero se denominan las clásicas. Hay velas con formas de tijera, trigo, corazón, pero ella no las recomienda; “la vela per sé ya es un elemento poderosísimo, que va a activar la energía”. 

Hay 7 colores principales de velas, y cada uno de ellos se vincula con un día de la semana, con un arcángel y con una energía. Y además, corresponde a un planeta. La vela blanca, por ejemplo, se relaciona con la purificación, la paz, la limpieza de energías y se corresponde con el día lunes y está regida por el planeta de la luna. El día martes, corresponde a la vela roja. Nos habla del amor, la pasión, del erotismo. El miércoles, se vincula con la vela de color amarillo y está relacionada con la sabiduría. La vela azul, lila o violeta, es de los días jueves. La vela rosa, simboliza el amor, no sólo en las relaciones de pareja, sino ampliamente. El sábado se enciende la vela verde, que está estrechamente relacionada con temas de salud. Por último, la vela naranja es la del domingo; atrae sabiduría, al igual que las velas amarillas o doradas.

También existe la vela de “los 7 colores”, que conjuga todas sus energías, y lo más importante de ella, es que debe mantenerse encendida durante los siete días de la semana. Aiello explica: “Yo les recomiendo que pongan la vela en una vasija, dentro de la bañadera o en un lugar seguro. La idea es que esa vela no se apague por corrientes de aire o lo que fuera”. Esta vela trae potencia, al atravesar los siete colores, y «activará  la fuerza de las energías primordiales que se corresponden con los siete chakras”, explica Walker en Bruja Moderna. 
A la hora de encender velas, entonces, es importante hacerlo con intención. “Las intenciones son decretos y para eso, deben hacerse en forma afirmativa”, explica Aiello. La idea es que se escriban en un papel, en birome o lápiz, y no deben decir “quiero”, porque se dan por hechas. “En la intención agradezco porque lo que intenciono, ya es. El presente se transforma en futuro”, nos cuenta la terapeuta holística. Si deseamos amor, por ejemplo, el procedimiento sería tomar un porta-vela o un platito con miel, y colocar el papel con la intención arriba. La intención debe tener forma de decreto, como por ejemplo: “estoy lista para que llegue el amor mutuo a mi vida”. Aiello explica: “Hay que tener cuidado, porque como decreto, viene. A la hora de emitir la intención, debo ser muy preciso”. Después, deberíamos tomar la vela rosa y colocarla en el papel con miel. “El calor, la luz, y el color de la vela alquimizarán mi intención”, cuenta María, experta en el tema. 

La cuestión de cómo encenderlas, también es un punto importantísimo. Las velas deben encenderse con fósforos de madera, ¡no con encendedores! Se trata de que todas estas prácticas se sostienen sobre rituales que son ancestrales. Se aconseja dejar las velas en un lugar de la casa donde no corran peligro. Si la llama arde mal, o larga una “chispita”, probablemente es porque hay una energía densa alrededor. Si la vela se apaga sola, inmediatamente después de prenderla no es buena señal. “Puede que el ambiente esté cargado de una energía muy negativa. Si la vela se apaga tres veces, se recomienda no volver a encenderla más, eliminarla y reemplazarla”, cuenta Aiello. Si este fenómeno se repite, es recomendable llamar a expertos y acudir a limpiezas energéticas. 
Las velas se apagan, idealmente, con “apaga-velas”, que se compran en tiendas hindúes u esotéricas. En su defecto, se puede utilizar una cucharita de café, por ejemplo; “si soplás la vela, generás humo, y esto no es tan bueno energéticamente”, aconseja María. 

La gran pregunta sobre si comprar velas alquímicas o comunes es sumamente personal. La alquimización es una capacidad ancestral y un don, de transformar un elemento, en otro. En este caso, activaría la vela y direccionaría su vibración, a través de piedras, velas, rayos, esencias, flores, plantas, etc aplicadas por un mago u alquimista. Aiello explica: “la alquimización transmuta lo inferior en superior, se utiliza para mejorar y es información hermética, nosotros no podemos dar recetas”. Con esto se refiere a que no puede compartirnos la fórmula de la alquimización. Muchas tiendas esotéricas como “Fe”, venden velas alquimizadas. De todas formas, la vela per sé es un elemento muy poderoso, así que no hace falta que necesariamente esté alquimizada, ya que por su propia naturaleza fogosa, aporta su alquimia natural. 

Un consejo importante, es comprar velas en tiendas que estén relacionadas con la Magia Blanca, en oposición a la Negra, que “trabaja con entidades o seres que no pudieron elevar y quedaron en un submundo oscuro; es aconsejable no meterse en esos espacios”, advierte María Aiello. 

El mundo de la alquimia es un arte; nos habla de conceptos como “como es arriba, es abajo, como es adentro, es afuera. Todo lo que yo co-creo, si arriba es, puedo traerlo a este plano, solo con intencionar y decretarlo. Es un proceso que permite corear todo aquello que está arriba, en el plano divino. Podemos ser vehículos, utilizar nuestro propio cuerpo y elementos, para la co-creación”, nos guía María Aiello. 

El fuego es un elemento poderoso y de fácil alcance. Es interesante y útil poder recurrir a él para decretar intenciones, sobretodo en momentos de tanta incertidumbre. 

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