En Europa existen múltiples enfoques psicoterapeuticos: emocionales, conductuales, corporales, psicoanaliticos e integrativos. Todos reivindican ser los más rápidos y eficaces. Pero eso no cambia mi punto de vista a una realidad fundamental. Cuando tenemos un problema hay dos vías para resolverlo: atacándolo directamente para comprender el origen y el desarrollo a fin de remediarlo, creciendo física y espiritualmente y de esta manera el problema parece poco a poco llegar a ser superado.
La medicina ancestral amazónica combina esas dos posibilidades. Ella nos muestra que el cuerpo es el vehículo de la sabiduría y conocimiento, y utiliza los elementos que la naturaleza pone a nuestra disposición para inspirarnos y curarnos. Nos instruye en nuestra Naturaleza Humana. Es una pregunta fundamental que anima la vida de todo ser humano, que sea consciente o totalmente inconsciente: ¿Qué es nuestra naturaleza humana? Dicho de otro modo: ¿quién soy yo? A través de todo lo que vivimos en nuestra existencia, sea para bien o para mal, de felicidad o sufrimiento, de salud o enfermedad, no paramos de explorar esta pregunta para intentar responderla. La Naturaleza es como un gran libro para leer y contemplar, es fuente de conocimiento y curación, y nos ayuda a responder a esta pregunta. Es por eso que la medicina ancestral ofrece grandes posibilidades de curación. Cuando se practica la medicina tradicional es importante aprender a respetarla. Para ello la primera etapa es observar las reglas de uso y de pensar en la purificación. Además el conocimiento, la sabiduría, el bienestar será dado en aumento. Por ejemplo, antes de tomar la ayahuasca es necesario primero purgar.
¿Pero que es la purga? Las primeras palabras vienen a la mente por asociación: liberarse, y evacuar, eliminar, desobstruir y además sugiere la impresión que hay algo que sacar que está en demasía, que es tóxico, que pesa, que es malo (más allá evocaremos la palabra purgatorio, etapa transitoria para pasar a la felicidad según la tradición cristiana). Todas estas nociones pueden ser dirigidas al dominio del cuerpo como al del espíritu. Entendemos que cuando se purga es para sentirse más ligero, para estar mejor. Así purgar es el sacrificio necesario para acceder a una visión más exacta de sí mismo y para liberarse de las retenciones físicas y psicologicas que obstruyen una sana existencia. Tradicionalmente la purga en la medicina amazónica es una ceremonia que va a combinar el efecto físico de una planta vomitiva y la potencialización de sus efectos sobre los niveles físicos y espirituales por el ritual que se le es asociado. Se ingiere un jugo concentrado de la planta y se bebe agua para preparar el proceso vomitivo. La técnica de esta medicina es muy precisa, diferencia las cualidades de cada especia vegetal e invoca el espíritu genérico que le es asociado. Esto da a los usos y cantos específicos para cada planta.
La habilitación que recibí me dio la posibilidad de trabajar con la planta de tabaco que es una planta para el espíritu fuerte, masculino y riguroso. El tabaco limpia y clarifica los campos emocionales, refuerza el espíritu de decisión, levanta el ánimo, incita a la valentía y rectitud. Al mismo tiempo reestructura y protege el cuerpo energético, da calor. Es una planta de fuego ligada a la acción. Se la utiliza en las tres formas: aéreo entonces fumado, liquido (en decocción y purga), y solidó. Hay diferentes plantas de purga en la Amazonía, alguna trabaja en el estado mental, otros en las vísceras, otros en la zona genital. El tabaco es una planta maestra, así que la acción es muy profunda y engloba muchos niveles.
Ahora voy a hablarles un poco de la preparación y el ritual. Cuando hago una purga de tabaco, me preparo siempre desde la mañana y ayuno todo el día hasta el día siguiente para acompañar a los participantes quienes también ayunaran. Luego pongo a cocer hojas de tabaco puro en agua a fin de obtener un líquido pardo oscuro con sabor agrio. Después la purga es filtrada para luego ser ikarada en el comienzo del ritual con el canto de llamado al tabaco. Cuando los participantes llegan, se instalan en un círculo con un cubo delante de ellos. Después que el círculo de la ceremonia este formado y protegido ingieren el tabaco y beben dos jarras de agua. Luego vomitan y los cantos van a ayudarlos cuando están en dificultad, sea porque están incómodos y encontrarán valentía, o porque pasen algo difícil o algo está acorralado y no quiere salir. Durante la purga, pueden recibir cuidado con sopladas y perfume, para sacar las energías pesadas o sobrecargadas.
Cuando recibí la habilitación y regresé a Francia, me dije: “Nadie en mi país querrá ingerir una planta que usualmente es utilizado en fine recreativos, fumar, y nadie querrá vomitar con eso, ¡Es algo loco! y además conmigo no pasara eso". Pero algunos días antes de practicar la primera ceremonia tuve un sueño y vi al espíritu del tabaco, eso me reconfortó y entonces ¡entre en la batalla¡ Desde hace tres años, ya hay más o menos 350 personas que son purgadas con el tabaco y los efectos obtenidos son muy interesantes.
Cuando recibí la habilitación y regresé a Francia, me dije: “Nadie en mi país querrá ingerir una planta que usualmente es utilizado en fine recreativos, fumar, y nadie querrá vomitar con eso
La gente que viene es de toda clase:
- Hay aquellos que practicaron la medicina aquí en la Amazonía y están contentos de poder continuar en Francia. Allá nosotros no tenemos la posibilidad de tomar Ayahuasca, no es legal y bueno algunos lo hacen a escondidas. Pero en la Casa que Canta representante de Takiwasi, aunque no estamos de acuerdo con las razones gubernamentales que han prohibido el Ayahuasca, no queremos ser involucrados en prácticas ilegales que pongan a los usuarios y a la medicina en peligro.
- Hay aquellos que están en terapia y que encuentran bloqueos, la purga va a darles un golpe de acelerador forzando sus resistencias.
- Aquellos que no practicaron psicoterapia pero que buscan una solución a una situación de su existencia. Sin saber a menudo qué decisión tomar. El tabaco va esclarecerlos. Aquellos que están muy estresados y agitados y que necesitan relajar su espíritu.
- Muchos jóvenes intoxicados por el alcohol y las drogas, especialmente el cannabis (marihuana) que van a comenzar un camino de desintoxicación. Ellos tendrán su primera toma de conciencia sobre lo nocivo de su consumo.
Yo tuve mi primer contacto con el espíritu del tabaco hace algunos años durante una toma de Ayahuasca. El estaba triste y me mostraba a todas las personas moralmente molidas en la sesión quienes apenas prestaban atención mientras el curandero lo llamaba cantando. El me decía: “Mira soy una medicina poderosa yo puedo mucho y nadie me presta atención.” Con el tiempo, pienso que también fue una visión que mostraba la situación moral y psicológica de numerosos franceses. Mucha gente depresiva y humillada de quienes la única alternativa resulta ser los medicamentos antidepresivos que recetan sus médicos, totalmente ignorantes de psicología y del hecho que habrá otros procesos simples naturales y menos costosos.
En la Casa que canta, se realiza alrededor de dos purgas al mes en un grupo de diez a quince personas. De una manera general, una purga permite aliviar el estrés y trabajar sobre sí mismo. Si las dificultades son profundas será necesario a veces seguir un curso de muchas purgas. Las persona que quieren purgar se comprometen a ayunar el día de la purga, as estar en abstinencia la noche siguiente ya adoptar una dieta los tres días que siguen.
Yo tuve mi primer contacto con el espíritu del tabaco hace algunos años durante una toma de Ayahuasca. El estaba triste y me mostraba a todas las personas moralmente molidas en la sesión quienes apenas prestaban atención mientras el curandero lo llamaba cantando.
Ayuda en el proceso terapéutico
Depresión
El tabaco da muy buenos resultado en las personas depresivas. La depresión esta a menudo ligada con las emociones de rabia y cólera muy profundas que las personas dirigen contra sí mismos, porque no pueden expresar los sentimientos acumulados. Con frecuencia ellos son incapaces de recordar el origen de la depresión y cuando el saco está demasiado pesado se rompe. La purga es muy útil, va actuar en muchos puntos: reforzar, tonificar, estimular a la persona por acción del tabaco, porque aunque es para vomitar hay un efecto sobre el psiquismo por impregnación energética; vomitar las emociones negativas: el llanto, la cólera, la confusión. Son diferentes estado que serán pasados durante la purga y la persona en lugar de encontrase en una niebla donde no sienta nada, como es el caso de los depresivos que se encuentra sumergidos en una magma gris donde todo tiene el mismo sabor, podrá comenzar a diferenciar sus sentimientos.
Retorno de lo reprimido
Cuando se trabaja con un paciente en psicoterapia, hay un momento muy importante en la cura que se llama el retorno de lo reprimido.
- Es decir el paciente comienza a tomar conciencia de cosas que había enterrado, de sentimientos no autorizados, por ejemplo la pena o el odio hacia las personas a las cuales están al mismo tiempo vinculado. En psicología clínica se nombra esta ambivalencia y provoca conflictos. Son estos conflictos inconscientes que apagan la luz y la paz interior.
- O bien el recuerda situaciones traumática olvidadas totalmente porque la carga dolorosa es demasiada fuerte y para seguir viviendo era necesario no acordarse más de ello. El momento donde todo esto regresa a la conciencia se llama el retorno de lo reprimido. Esto se manifiesta en la cura por un fenómeno llamado abreacción. Un momento donde las emociones ligadas al trauma regresan con fuerza y es el cuerpo entero el que es comprometido con esta vivencia, como si la memoria se abriese.
Purga
La purga es una ayuda muy poderosa en el retorno de lo reprimido. Como si el acto de vomitar contenía en sí mismo una fuerte carga simbólica, la de hacer regresar cosas pasadas. Al mismo tiempo, el cuerpo puede soltar sus corazas emocionales y musculares y favorecer la abreacción. Las tensiones se vuelven a soltar. Es más aun verdadero y eficaz que hayan pocas posibilidades de parar el proceso de vomito. Es necesario llegar hasta el final ya que esta acción escapa al control del participante. Las personas experimentan tomas de conciencia, pueden tener sensaciones fuertes, algunas entran en estados modificados de conciencia, tienen visiones, escuchan palabras venidas del fondo de si mismas. A veces tienen la impresión que es el tabaco que les habla aunque no esté en sus costumbres ni su cultura pensar así.
Tengo un paciente, un joven extremadamente depresivo que recupero la memoria acerca de un abuso sexual vivido cuando tenía tres años. Sus sueños después de las purgas confirmaron la huella del abuso. El tabaco te hace soñar. Lo que es interesante en el trabajo con las purgas, es que después se puede explorar los sueños que surgieron. Hay una linda historia en el caso de este paciente. El era muy pobre y no podía pagar sus purgas entonces daba alguna cosa a cambio. Traía siempre toneladas de rollo de papel higiénico que sirven de pañuelos a las persona para limpiarse cuando lloraban o vomitaban. Un día, asombrada ante esta abundante entrega terminé por preguntarle de quien había llevado la enorme pena para traer tanto papel para limpiar las lagrimas y el vómito. El estaba un poco sorprendido por mi pregunta y terminó un día por responderme después de una purga: “Yo lleve la pena de mi madre que tuvo una vida miserable” El se curó. Había tenido cinco años con un psiquiatra y con medicamentos sin ninguna mejora en su estado./p>
Fobias
Las fobias se caracterizan por una inhibición muy fuerte ligada a la angustia. La persona no puede realizar una acción de la vida cotidiana como tomar un ascensor, cruzar la calle, un túnel, conducir en la pista, ver sangre, una araña o un ratón. Esto provoca estados de pánico incontrolables que pueden arrastrar reacciones ilógicas e inconsideradas, y un estado psíquico yendo hasta la pérdida de control. Es demasiado difícil curar ya que el origen de las fobias es a menudo transgeneracional, ligadas a la relación de la madre con su propia madre por una niña, y de un padre con su propio padre por un niño. Ello no tiene a menudo nada que ver con el objeto de la fobia, que es el resultado del desplazamiento de un traumatismo sobre un objetivo como si el inconsciente habría encriptado un mensaje secreto.
Tengo una paciente que sano de sus fobias con la purga de tabaco. Ella hizo varias series en un mes de intervalo y se curó completamente. Hacía ya dos años que trabajábamos con psicoterapia y sobre este punto específico no teníamos ningún resultado. Ella no podía tomar un túnel, un ascensor ni un avión. Me escribió una pequeña disertación, testimonio donde cuenta todo el proceso de sus purgas de tabaco, es apasionante. En ella explica como vomitó durante varias purgas toneladas de frió. Estaba congelada hasta los huesos. Luego durante una purga tuvo una visión, se encontraba en la matriz de su madre, bien acurrucada, sin anclaje, totalmente perdida. Vio un anillo oscuro que parecía la entrada de un túnel, se dio cuenta que fue su nacimiento, y la relación con su madre quien no la había querido porque también había tenido una madre muy fría. Comprendió que era necesario relacionarse desde ahora con la espiritualidad ya que ella era hija de la vida antes de todo. Se curó de sus fobias.
Toxicomanía
Aquí trataré de la intoxicación con el cannabis ya que es la droga que encontramos más frecuentemente en el caso de los jóvenes en Francia, intoxicación trivializada por los poderes públicos. Se caracteriza por estado confuso y disperso, una regresión en un mundo imaginario lleno de imágenes y fantasmas infantiles, pérdida de emociones verdaderas, pérdida de contacto con la realidad. La purga de tabaco provoca una sacudida y permite sacar la confusión con una toma de conciencia del desorden interior, falsas intenciones creadas por el cannabis, que lleva al joven entre sueño y mentira. Con la purga tiende a reenfocarse y eso permite liberar las toxinas y clarificar el espíritu. El joven a menudo tentado por una experiencia que lo sacaría de la monotonía del día a día, puede comprometerse a una vía de evolución que corresponde a su aspiración espiritual inconsciente, encontrar otra cosa en el mundo material.
Todo lo que digo está inspirado en el progreso observado en los jóvenes, particularmente uno entre ellos muy intoxicado de 19 años que dejo su consumo. El hizo numerosas purgas, una seguida de otra y cuidados de psicoterapia en paralelo. Tratando del tabaquismo, por supuesto hay gente que dejan de fumar con la ayuda de las purgas, tomando conciencia de lo que los induce a fumar, a menudo la ansiedad ligada a los conflictos neuróticos.
Conflictos Neuróticos
Don JoséEs importante recordar que los conflictos neuróticos están sostenidos por intensos sentimientos de culpabilidad, y que provocan la ambivalencia: “De verdad yo quisiera pero no puedo”. Para continuar, aquí el ejemplo de un hombre de 45 años que practicaba las purgas y había por si mismo dejado de fumar hace ya algunos años. Al principio de un ritual, viene a hablarme de manera un poco confusa: “No comprendo que me pasa” dice él, “Desde que hago las purgas comencé a fumar de 5 a 6 cigarros por día, debería ser lo contrario ¡Puedes ver durante la purga ¿qué pasa? Ok, le dije".
Y luego cerrando la purga, me doy cuenta que olvide completamente esa pregunta. Me dirijo a verlo y a decirle con tono seguro a pesar mío: “Tu estas en un pasaje de la vida donde tienes grandes decisiones que tomar, una elección profesional que hacer y tu dudas. Esto te hace regresar a los conflictos vividos con tu padre cuando tenías 9 años” Y me mira bien sorprendido me dice: “Es exactamente lo que viví en la purga y lo que comprendí, todos los conflictos con mi padre vividos a esa edad están de vuelta. Es eso lo que me bloqueaba".
¿Qué podemos aprender de este episodio?
- No necesitaba de mí para responder a esa pregunta, era autónomo su proceso.
- La purga provocó el retorno de los conflictos reprimidos.
- Yo había estado informado sin saber nada de lo que él estaba viviendo ya que el humo del tabaco soplado en el inicio de la formación del círculo de purga sobre el cuerpo del participante establece un verdadero puente entre nosotros, relaciona el cuerpo del participante con el del operante.
A continuación me di cuenta que así como tenía mucha información sobre los participantes gracias al espíritu del tabaco. No sabría agradecerle por toda esta preciosa ayuda. Esto permite también llegar a ayudar a un participante que lo necesita con un canto apropiado.
Otro ejemplo de Conflicto Neurótico
Se trata de un hombre de 40 años quien malograba sus relaciones afectivas hace 7 años. Se daba cuenta que sus relaciones se acababan al cabo de 8 o 9 meses sin que pueda sacar conclusiones para explicar eso. Pero estaba en el límite de la depresión, desesperado de no poder encontrar su media naranja. La purga lo hizo regresar a una trasgresión cometida. Había hecho abortar a su ex compañera. Sin saber cómo terminar con ella, el provocó una concepción cuando estaban en plena separación y la había ordenado abortar después. Como no se perdonó jamás este acto, malogró todas sus relaciones afectivas en un ciclo en el que al mismo tiempo hacia memoria, al cabo de 8 a 9 meses. La purga fue bastante dolorosa para él, hizo regresar todo a su conciencia. Decidió reparar simbólicamente su acto, pudo perdonarse y algunos meses después conoció a una joven con quien esta rehaciendo su vida. Su relación supero el capitulo fatídico de los 9 meses.
Engramas Transgeneracionales
Se trata de la transmisión de las memorias familiares, que provocan los fenómenos de repetición en la vida de los pacientes. Actúan como si una fuerza inconsciente y ciega los empujara y repiten las dificultades que sus padres y antepasados ya han vivido, o bien actúan en el mismo estado de espíritu y conocen los mismos fracasos. Aquí es el nivel de la psicología espiritual que está afectado.
Al final de cuentas solo el conocimiento de leyes espirituales y del orden no transgresivo de los seres vivos nos permite curar. Ya que los engramas psíquicos están profundamente grabados en el inconsciente y en nuestras estructuras, será necesario educarse para curarlos. Será necesario educarse espiritualmente y haber recurrido a los rituales. Cuantas veces vi en las purgas abuelos y abuelas hacer fuerza sobre los hombros y la espalda de los pacientes, vi vomitar a los muertos, transgresiones y reconciliarse mucho con la dimensión espiritual.
Habría aun tantas cosas que decir. Espero que hayan tenido una idea aproximada sobre la ayuda que las purgas de tabaco pueden dar, hasta qué punto es eficaz, ecológico y poco costoso. ¡Pero eso requiere un poco más de valentía en los unos y en los otros que tragarse una píldora! ¡Se trata más bien de botar sus suciedades!
El uso de alcohol, tabaco y cacao en los rituales agrarios de los mayas yucatecos contemporáneos se caracteriza por su ambigüedad: son ofrendas y elementos contra las fuerzas malignas, según el contexto de acción. El alcohol (el vino sagrado balche' y el aguardiente), el tabaco y el cacao forman parte de las ofrendas en las ceremonias de agradecimiento, petición y protección. El vino ceremonial además sirve como medio de consagración. Pero en los rituales de purificación en el marco de diversas ceremonias, adquiere también el poder de antídoto ("contras"), como los demás elementos aquí presentados, para quitar "los vientos malignos" (k'ak'as iik'-o'ob) y otros peligros.
En las ceremonias y rituales de los mayas peninsulares se puede observar un uso bastante amplio de bebidas alcohólicas y del tabaco. Para dar un ejemplo, en las ceremonias y rituales del ciclo de vida, el cigarro sirve en múltiples contextos, por ejemplo como marcador del inicio de negociaciones ("entrada") en relaciones sociales.2 El tabaco también se usa en ceremonias de protección y curación, en las de "cambio" (k'ex) y tratamiento medicinal; del mismo modo es muy común el uso de alcohol como "tragos" o hasta cervezas. Cabe señalar que en el contexto de las ceremonias tradicionales, la cerveza se maneja aparte (sólo se utiliza durante el convivio y alejado del recinto ceremonial); no constituye parte del alcohol que se consume en los rituales agrarios.
Sin poder abarcar la totalidad de los usos rituales, y menos el uso medicinal, este artículo se enfocará en el uso de bebidas alcohólicas, tabaco, cacao e incienso en las ceremonias relacionadas con el ciclo agrícola, la cacería y la protección de los ranchos y pueblos.
Los poblados donde tuve acceso a las diferentes ceremonias se ubican en el oriente del estado de Yucatán (principalmente en el municipio de Tizimín) y en el sur del estado (en los municipios de Peto, Chacsinkin y Tzucacab) y en el área de Maní.
Estas ceremonias tienen en común las ofrendas que se entregan a los poderes sobrenaturales, entre las cuales se encuentran ciertas bebidas ceremoniales (una elaborada con maíz [saka'] y otra, embriagante [el vino balche']), comidas que solamente se usan en contextos ceremoniales, además de velas, incienso, bebidas alcohólicas y cacao. Los elementos hacia los cuales se enfoca esta investigación, en su aspecto positivo, son parte de las ofrendas entregadas a los poderes sobrenaturales en rituales de sacrificio y ofrecimiento. Hay contextos ceremoniales en los cuales los mismos componentes (las bebidas alcohólicas, el cacao, el tabaco y el incienso) adquieren el poder de antídotos ("contras")ara alejar los "vientos malos" y proteger de sus ataques en rituales defensivos.
La antigüedad de las ceremonias, como de los elementos aquí presentados, es decir del uso de bebidas alcohólicas, tabaco, cacao e incienso, se puede corroborar desde la temprana época colonial hasta nuestros días (Gabriel, 2004c).
El uso de bebidas alcohólicas es común en las ceremonias colectivas de agradecimiento, petición y protección. Por lo general, se emplea el vino ceremonial balche' y aguardientes como el anís, ron, etc., mayormente mezclados con el vino ceremonial o usado aparte. El vino tiene el mismo nombre que el árbol de pitarilla: balche' (Lonchocarpus longistylus Pittier, Lonchocarpus violaceus)5 que proporciona el ingrediente principal, que es la corteza del árbol. Barrera Marín et al. (1976: 338) proponen la siguiente explicación etimológica: Baalche' es el árbol oculto o secreto, o que rodea o esconde algo, de baal, escondido, esconder, cubrir, ocultar; y che', árbol, ya que algunas plantas con propiedades narcóticas o embriagantes llevan nombres que significan oculto, enterrado, secreto.
La antigüedad del uso del vino ceremonial balche' (o vino de la tierra) se puede corroborar en muchos documentos de la época colonial (Gabriel, 2004c) Sirvió como indicador de "idolatría", por lo cual había que impedir su uso, así lo recomienda Sánchez de Aguilar en 1613 "que no hagan, ni beban el vino Balche [...] que es ofrendado a los ídolos [...] y donde se hace este vino, ay idolatría oculta" (Sánchez de Aguilar, 1982: 111, 57). Otra información sobre idolatría en Homún, que data del año 1562, se refiere a la costumbre de "beber vino de la tierra, éste [testigo] que declaró vio el dicho vino un día antes en el dicho lugar en una canoa pequeña" (Scholes/Adams I, 1938: 141).
En las Relaciones histórico-geográficas de Yucatán (RHGY) se menciona repetidas veces que los mayas "eran amigos de vino que hacían de miel de abejas y una corteza". En la "Relación de Valladolid" (1579) por ejemplo, se nos informa del vino ceremonial que estaba hecho de la corteza del árbol balche' miel y agua y que tenía diversos efectos terapéuticos.9 Es decir, el uso del vino ceremonial balche' está íntimamente relacionado con las tradiciones mayas, lo que significa que se trata de una práctica con raíces prehispánicas.
1.1. La preparación del vino ceremonial balche'
Según la región, los mayas peninsulares preparan el vino ceremonial balche' entre tres días antes de su uso —según el grado de fermentación que se requiere— o antes de iniciar la ceremonia, como se hace en el sur del estado de Yucatán, hirviendo la corteza de balche' con miel y anís de estrella.
En la región oriente se prepara el balche' con anticipación poniendo la corteza de balche' en un recipiente, luego se agrega miel de abeja (o azúcar) y agua, así se queda para la fermentación hasta usarse en las ceremonias. Antes de guardar el balche' en la iglesia o en un lugar propicio en el recinto ceremonial, el sacerdote maya (h-meen) o su ayudante, dicen una oración más o menos extensa según su costumbre. En estas oraciones hacen referencia al vino ceremonial como "agua santa y venerada" (tsikil ha').
Durante las ceremonias, el vino ceremonial sirve en varios contextos: como ofrenda que se presenta en el altar o con las comidas ceremoniales al culminar el ritual, como medio para la comunión de cada uno de los participantes, y para la aspersión durante la entrega final de las ofrendas y como parte de los alimentos rituales que se consumen durante la ceremonia.
a) La ofrenda de balche' en el altar
El vino ceremonial balche' constituye una parte importante de las ofrendas y, por lo general, se coloca en 13 jícaras que se ponen en el altar. Antes de llenarlas, el h-meen marca una cruz encima de cada una de las jícaras, luego escurre el líquido adentro diciendo: "T-u k'aaba dyos yum-bil, dyos mehen-bil, dyos espíiritu sáanto" ("En el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo").
Durante sus rezos e invocaciones, los sacerdotes mayas mencionan en varias ocasiones el vino ceremonial balche' y su entrega a los seres sobrenaturales. Al terminar las rogativas y la entrega del vino ceremonial, el h-meen rocía con un hisopo o una hojita un poco de balche' de cada una de las jícaras procediendo en sentido contrario a las manecillas del reloj.
Pude observar que en el oriente de Yucatán las ofrendas del vino ceremonial balche' y de la bebida ceremonial de maíz saka' se hacen separadamente; primero se entrega el saka', después solamente el vino balche'. Al culminar la ceremonia se hace otra ofrenda de vino ceremonial, a la que se añaden las demás ofrendas (panes ceremoniales, sopas). En el sur del estado se ofrecen ambas bebidas ceremoniales al mismo tiempo, sea encima de la mesa o como ofrenda de holche' colgado al lado oriental del altar, siempre alternando una jícara de saka' con una de balche'.
b) La comunión individual del vino ceremonial
Esta forma de comunión persiste desde mucho tiempo, ya que Sánchez de Aguilar en 1613 nos informa que "de sus ofrendas, y tortas reparten a todos, y a sus enfermos, y consortes por vía de comunión" (Sánchez de Aguilar, 1982: 90). Dos siglos más tarde Baeza (1813) describe que el ritual de la comunión sigue formando parte de las ceremonias: "acercándose a la mesa, levantan en alto una de las jícaras, e hincándose los circunstantes, se la van aplicando a la boca" (Ruz Menéndez, 1989: 57).
Actualmente, uno por uno, los participantes se arrodillan frente el altar y alzan en sus manos una jícara llena de vino ceremonial balche'. Este procedimiento, el h-meen lo explica de la siguiente manera:
Yo lo hago sobre el santo vino así, tezkuntak tech in yumen, toma entonces el santo vino, cada uno viene hincar frente la mesa agarrar el santo cáliz, yo lo entonces hace la oración, y después que ya se hace la oración lo digo tezkuntaktech in yumen. Entonces toma este santo vino y después teskuntabah in yumen. Ya se recibió así. Pues, na mas eso, hmm.
Durante las invocaciones, el sacerdote maya se refiere a la persona arrodillada y al vino, al rito de la comunión que se está realizando y a quienes se dirigen las rogativas:
Al terminar, toman el vino, se persignan y se levantan para alejarse del altar y ceder el lugar al siguiente. De último, el mismo h-meen recibe la comunión tomando el vino balche' —y a veces también algo de la sopa que recibe de su ayudante—, quien a la vez será el último en recibir la comunión del h-meen.
c) La entrega final de las ofrendas: aspersión hacia los cuatro rumbos
Al terminar cada fase de la entrega de las ofrendas, el h-meen rocía de cada una de las jícaras algo de las bebidas ceremoniales hacia los cuatro puntos cardinales.
Para clausurar la ceremonia, en el oriente del estado de Yucatán, se hace la entrega final de todas las ofrendas con la aspersión de balche' y sopa hacia los cuatro rumbos. Primero se dirigen hacia el oriente (ti' lak'in) y —siguiendo en sentido contrario a las manecillas del reloj— hacia el norte (ti' xaman), el poniente (ti' chik'in) y el sur (ti' nohol) para volver a la posición inicial, dirigiéndose al "santo trono del oriente" (t-u sáanto tróono ti' lak'in). Mientras que el h-meen dirige sus plegarias hacia cada uno de los cuatro rumbos, es decir el oriente, el norte, el poniente y el sur, los campesinos que llamó a asistirle en esta entrega final, realizan la aspersión de las ofrendas hacia la misma dirección indicada. Por lo general, la aspersión de balche' y de sopa es acompañada del ofrecimiento de los panes grandes (noh wah-o'ob) y pedazos de la carne que se preparó de los animales sacrificados, que alzan los participantes (preferiblemente son 13 las personas que participan en este ritual) con sus manos hacia las mismas direcciones que indica el h-meen.
En el sur del estado de Yucatán, la entrega final concluye con la retirada de las ofrendas del holche' que en el transcurso de la ceremonia estuvieron colgadas al lado oriental del altar principal. El h-meen, antes de bajar las jícaras —que contienen las bebidas ceremoniales, la sopa y el recado de la carne (k'ol)—, rocía un poquito de cada ingrediente hacia el oriente; luego baja una por una las jícaras (y los animales ofrendados allá) y entrega estas ofrendas a los campesinos que le siguen en cada una de las vueltas que realiza alrededor del altar principal, de tal forma que por cada jícara retirada del altar se realiza una vuelta alrededor de éste.
Uno de los h-meen-o'ob realizó la entrega, junto con los campesinos participantes, acompañando las vueltas con el sahumerio de copal. Cada campesino llevaba un pan grande y pedazos de carne envueltos en una servilleta. En este caso podemos ver el uso de las dos formas de entrega final, la entrega de los panes con la carne y la de hacer vueltas alrededor del altar principal.
1.3. El vino ceremonial como medio de consagración
Además de ser ofrenda, el vino ceremonial balche' constituye el medio de consagración para bendecir los alimentos y animales que se preparan para las ofrendas de comida durante la ceremonia. Todas estas actividades de consagración, en las cuales se usa el vino ceremonial, son acompañadas con la ofrenda de balche' encima del altar.
a) La consagración de los ingredientes de las comidas ceremoniales
Antes de iniciar la preparación de los panes ceremoniales, toda la masa de maíz (sakan) es consagrada por el h-meen o su ayudante. Éste marca con el dedo índice una cruz (u otros signos) en la masa (llamada por los campesinos "santa gracia") y para bendecirla, llena la cavidad así producida con sikil (pepita tostada molida) y balche', a la vez dice: "en el nombre de Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo".
Mientras en el oriente se bendice la masa en cada recipiente, en el sur se junta toda la masa encima de una mesa para su bendición, la cual se efectúa con balche' o con una mezcla del vino y de la bebida ceremonial saka'. Las oraciones que realiza el h-meen bajo sahumerio son mucho más amplias en las comunidades del sur del estado.
El mismo procedimiento se realiza para la consagración de la pepita tostada molida (sikil), que es bendecida también con el signo de una cruz.
b) La bendición de las aves
Parte importante de las ceremonias es el ritual de consagración de las aves (pavos y pavas, gallos, gallinas y pollos) que se entregan para ser sacrificadas en la ceremonia.
El campesino que entrega el animal, lo agarra por las patas y el cuello y lo lleva frente al altar. En la realización más sofisticada del ritual, el h-meen agarra la cabeza del animal con la mano izquierda usando dos hojitas de ha'bin cruzadas de tal manera que mantiene abierto el pico del ave. En la derecha tiene una hojita con la cual hecha unas gotas de balche' en la boca del animal, "En el nombre del padre, del hijo, del Espíritu Santo", mientras el ayudante lo sahúma con incienso.
La bendición de las aves puede abarcar rezos más amplios, indicando que la gallina (x-kichpam sáanto áalak') se entrega en el nombre de la Santísima Trinidad, en el divino nombre del Señor, hasta llegar a mencionar los detalles de la bendición que se efectúa en este momento.
El tabaco se empleaba por los mayas y los aztecas en ritos religiosos, ceremonias de purificación y como medicamento para expulsar los malos espíritus. Los españoles lo descubrieron en Cuba y divulgaron su uso por toda Europa. Durante mucho tiempo, los médicos galenistas lo consideraron un excelente remedio para expulsar los humores pecantes. El cigarrillo se convirtió en uno de los principales negocios del mundo. En la actualidad, su época de oro ha pasado y los países más desarrollados combaten su empleo, nocivo tanto para los fumadores activos como para los pasivos
La aclimatación de la planta Nicotiana tabacum en Cuba tuvo lugar por los indios aravacas 2.000 años antes de Cristo. En América del Sur se la consideraba una medicina milagrosa, imprescindible en las ceremonias religiosas. Un mito brasileño sostiene que el tabaco es un atributo de Dios, que es su representante en la tierra. Para los mayas, las estrellas fugaces son las cenizas incandescentes de sus cigarros, el trueno es el ruido de dos rocas, los relámpagos son las chispas que se desprenden y las nubes son el humo de los puros del dios de la lluvia, por lo que ofrecían las primeras cosechas de tabaco a los dioses. Los indios del Caribe utilizaban el tabaco como droga alucinógena y vivían envueltos en el humo de Nicotina tabacum, que en Cuba los aborígenes llamaban «cohíba». La cultivaban en pequeños conucos en medio de los sembrados de yuca y su uso era ritual y medicinal.
Descubrimiento del tabaco
El tabaco fue descrito en Europa por los primeros cronistas de Indias. Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdez, en su obra Historia General de las Indias (Sevilla, 1535), escribe: «Entre otras costumbres reprobables los indios tienen una que es especialmente nociva y que consiste en la absorción de una cierta clase de humo a lo que llaman «tabaco» para producir un estado de estupor (...) algunos absorben el humo por medio de una caña hueca, eso es lo que los indios llaman «tabaco» y no a la hierba».
Cuando el tabaco fue descubierto por dos marinos españoles que, cumpliendo ordenes de Colón, exploraban el interior de la isla de Cuba, hacía ya un mes que la Pinta, la Niña y la Santa María habían tocado tierra. Las playas de San Salvador fueron el escenario del hallazgo. Cuando los dos marinos llegaron a la orilla, los nativos les recibieron con frutas, jabalinas de madera y ciertas «hojas secas que desprendían una peculiar fragancia». Colón quedó sorprendido por el uso del tabaco en ceremonias religiosas y sociales, como las de paz y purificación del espíritu, pues para los indios el tabaco poseía poderes mágicos y agradaba a los dioses. El tabaco era considerado una panacea, ya que se utilizaba para combatir el asma, las fiebres y convulsiones, los trastornos intestinales y nerviosos y las mordeduras de animales.
Hacia 1560 el tabaco ya se conocía en España y Portugal. El embajador de Francia en Portugal, Jean Nicot, se interesó por el uso de la planta y cuando regresó a su país llevó consigo hojas de tabaco para obsequiárselas a la reina Catalina de Médicis, y de ahí que se llamara al tabaco «hierba de la reina», «nicotiana» o «hierba del embajador». Catalina de Médicis padecía fuertes jaquecas e hizo caso al embajador cuando éste le recomendó que tomara la planta aspirándola por la nariz. Los dolores desaparecieron y el tabaco empezó a usarse como medicamento en Francia y el resto de Europa. Cuando Linneo publicó su Species Plantorum, eligió el nombre científico de Nicotiana tabacum en homenaje a Nicot.
En 1584, Walter Raleigh fundó en América del Norte la colonia de Virginia, copió de los indígenas la costumbre de fumar en pipa y se inició el cultivo del famoso tabaco de ese territorio, que se introdujo en Inglaterra en tiempos de Isabel I. Pocos años después, el tabaco se había convertido en el principal recurso económico de las colonias inglesas. Los grandes viajes marítimos de los siglos xvi, xvii y xviii alrededor del mundo contribuyeron a llevar el tabaco y el hábito de fumarlo hasta las costas de Asia, África y Oceanía.
En Japón, Rusia, China y Turquía el uso del tabaco se combatió inicialmente con medidas drásticas, hasta el punto de que el sultán Murad IV mandó a ejecutar a numerosos fumadores y, en 1638, las autoridades chinas amenazaron con decapitar a los traficantes de tabaco. Con el tiempo, los turcos se incorporaron al mercado mundial del tabaco y se convirtieron en grandes fumadores, al igual que los chinos.
El tabaco como medicamento
En el siglo xviii se puso de moda el rapé y algunos médicos lo recetaban contra el dolor de cabeza y para detener hemorragias. Creían que los estornudos causados por el rapé eran un buen sistema para expulsar los humores. Los médicos europeos partidarios del tabaco como medicamento no eran originales, pues los precolombinos ya lo usaban para aliviar sus enfermedades. Los primeros que usaron las hojas de tabaco para fumarlas fueron los mayas hace 1.500 años. Sus tallas y grabados demuestran que este pueblo centroamericano consideraba que fumar era un acto religioso y ceremonial. Se conservan imágenes de sacerdotes fumando en actitud de adoración al sol. Los mayas estaban convencidos de que la enfermedad era producida por un espíritu que se apoderaba del enfermo, y el mejor modo de expulsarlo era mediante el humo del tabaco.
A finales del siglo xii, los aztecas invadieron el territorio maya y asimilaron la costumbre de fumar tabaco, atribuyéndole un sentido más social que religioso. Los aztecas conservaron la costumbre hasta la llegada de los españoles a principios del siglo xvi.
Antonio Joseph Rodríguez resumió en el siglo xviii las virtudes que se atribuían al tabaco: «Es remedio el tabaco, y admirable, por lo mismo que es medicamento activo. En las hemicraneas, y demás dolores de cabeza por coryza, y otras fluxiones, y destemplanzas frias, y lymphaticas, es remedio grande. Su humo por las narices y oídos, mata los Gusanos o Lombrices, quando por estos duele la cabeza. Y sus hojas verdes, medio asadas sobre rescaldo, y puestas sucesivamente según se sequen, sobre la Cabeza, curan la Jaqueca» (Palestra Critico-Medica, Zaragoza 1744).
El tabaco, en su época de oro, cuando era considerado un medicamento, dio lugar a una expedición a los territorios de Ultramar para propagar su uso. En la segunda quincena de abril de 1778 zarparon de Cádiz rumbo a Montevideo, en las fragatas Carmen y Aurora, los integrantes de la Expedición del Tabaco, para favorecer su consumo como medicamento y para mejorar, con los beneficios que generase su empleo, la delicada situación económica de la Real Hacienda.
El tabaco, en su época de oro, cuando era considerado un medicamento, dio lugar a una expedición a los territorios de Ultramar para propagar su uso
La británica reina Victoria fue enemiga del tabaco y tenía aversión a los fumadores, por lo que durante su mandato se aprobaron ordenanzas que prohibían fumar a los integrantes del ejército real. En Berlín, las autoridades se anticiparon a las actuales leyes contra el tabaco y prohibieron fumar en espacios públicos hasta mediados del siglo xix.
En 1828, Posser y Reimann aislaron el alcaloide de la planta del tabaco y lo llamaron nicotina en honor del embajador francés Jean Nicot. Quedaba identificado su principio activo y los estudios sobre la nicotina evidenciaron su peligrosidad y su naturaleza adictiva, poniéndose los pilares para que en las postrimerías del siglo xx las autoridades sanitarias empezaran su campaña contra el tabaco por sus devastadores efectos en la salud de los fumadores.
Un buen negocio
Al principio, los frailes, en las huertas cerradas de sus conventos, fueron los más entusiastas plantadores de tabaco, con fines ornamentales y medicinales. El hecho de que el tabaco se cultivara preferentemente en lugares cerrados, hizo que más tarde se llamara estancos a los comercios donde debía venderse. Los indios lo consumían de forma natural, sin generar el enorme negocio que supuso su comercio por parte de los europeos. El uso del tabaco por los indios fue descrito de este modo por los españoles: «Tomaban el aliento y humo para sí una y dos y tres y mas vezes hasta que quedaban sin sentido gran espacio o adormidos de un grande y muy pesado sueño (...) E aquel instrumento con que toman el humo llaman los Indios Tabaco, y no a la yerva o sueño que les toma. Pero esta yerva tenían los indios por cosa muy preciada y la crían en las haciendas y heredamientos de sus amos (...) porque dicen que cuando dejan de trabajar y toman el tabaco, se les quita el cansancio. Sé que algunos cristianos lo usan, en especial algunos que están tocados por el mal de las bubas, porque dicen los tales que aquel tiempo que están así transportados no sienten los dolores de su enfermedad».
El cigarrillo se impuso en Occidente a finales del siglo xix.
Los cigarrillos se convirtieron durante décadas en un elemento ineludible en cualquier acto social.
El uso del tabaco comenzó en la marinería, para extenderse después a los sectores marginales y grupos sociales de rentas muy bajas. Más tarde adoptaron el hábito las personas de renta alta y fumar perdió su carácter marginal y se consideró sofisticado. La hacienda pública no tardó en advertir las dimensiones del negocio y los ingresos que podía alcanzar gravando su consumo e incluso «estancando» su venta. El aumento del consumo provocó una mayor fabricación y despacho, lo que obligó a sustituir la fabricación artesanal por la industrial, y se fue creando un comercio internacional de insospechadas dimensiones. El humo fumado por los indígenas de forma ingenua se convirtió en humo generador de ingentes beneficios para las tabacaleras y los gobiernos.
En Sevilla empezó a funcionar en 1620 la primera fábrica de tabacos española, la Real Fábrica de Tabacos, que se convirtió en una de las principales empresas del mundo y contribuyó a la riqueza de la capital andaluza y al esplendor de sus mansiones y palacios. La segunda fábrica española de tabacos fue la de Cádiz.
En las fábricas de Sevilla y Cádiz se elaboraba polvo de tabaco, muy apreciado por aquel entonces en toda Europa, y más tarde cigarros puros hechos con hojas de tabaco procedentes de las colonias de ultramar. La influencia de las fábricas españolas no disminuyó a pesar de la competencia de las fábricas francesas, alemanas e italianas. En 1717, un real decreto de la Corona de España dio lugar a la fundación de la primera fábrica de tabaco en Cuba, la Real Factoría de La Habana, implantando un régimen de monopolio para la naciente industria cubana.
Durante el siglo xviii, fumar era todavía una costumbre de las clases bajas, y los ricos preferían el tabaco aspirado o rapé. Cuando las clases acomodadas abandonan el rapé y optan por fumar el tabaco, las fábricas españolas abandonaron la producción de rapé y fabricaron cigarros puros en grandes cantidades. A las factorías de Sevilla y Cádiz, que no daban abasto, se unieron las de Madrid, Alicante, La Coruña, San Sebastián y Bilbao, grandes productoras de cigarrillos, que abarataron fumar y permitieron hacerlo de forma fácil en todo tipo de lugares.
A finales del siglo xix el cigarrillo es el rey absoluto del mercado del tabaco, quedando relegados los puros y la pipa.
Los indígenas que habitan actualmente en las orillas del cauce inferior del río Sucio, en Colombia, junto al istmo de Panamá, creen que allí se encontraba el legendario país de Dabeida, donde existió un templo en cuyo centro se levantaba un ídolo de oro macizo que representaba a la diosa de la tempestad. Este legendario lugar fue una tierra fría, cubierta por la nieve y el hielo, hasta que un chamán sopló sobre ella una bocanada de humo de tabaco transformándola en una tierra cálida y llena de vida.
Una leyenda de los indios waraos de Venezuela relaciona el tabaco con el origen del mundo. Cuando el «pájaro del alba» (el sol) se elevó en el cielo por primera vez, soñó una casa situada entre la tierra y el cielo, blanca y redonda como una nube de humo. El sueño se hizo realidad y el «pájaro del alba» creó los cuatro bahanas, que quiere decir tabaco, que constituyen los cuatro elementos del humo. Los cuatro elementos del humo son la «abeja negra», la «abeja roja», la «abeja amarilla» y la «mosca de miel azul», cuyos espíritus penetran los cuerpos y les infunden su fuerza.
Además de su uso mayoritario, el tabaco se ha usado como planta ornamental, aunque actualmente la planta del tabaco no se considera muy decorativa y no abunda en los jardines ni las macetas de los balcones. También se usa como insecticida agrícola. La nicotina contenida en los restos agrícolas o industriales de las hojas del tabaco se aplica a las plantas cultivadas y las tierras de labor y es un efectivo exterminador de patógenos y gérmenes sin los efectos secundarios negativos sobre el medio ambiente y la salud asociados a los insecticidas de síntesis química.
El tabaco es rico en ácido cítrico, especialmente algunas variedades como el «makhorka», cuyo contenido en este ácido es del 6-8%, mientras que el limón no llega al 6%. La extracción integral de ácido cítrico como fase posterior a la extracción de la nicotina se probó a escala semiindustrial, en el instituto de Krasnodar en la Unión Soviética en los años treinta del siglo xx.
Los tallos del tabaco suelen desecharse como un producto sin valor. Sin embargo, investigadores búlgaros pusieron a punto una técnica de extracción de la celulosa contenida en los tallos del tabaco y su posterior blanqueo industrial para su transformación en papel de imprimir y escribir.
Una técnica permite la extracción de los aceites contenidos en las semillas del tabaco. Se trata de aceites no comestibles, pero con una gama de aplicaciones industriales importante, como la fabricación de pinturas.
A partir de las hojas o de las plantas completas de tabaco se extraen proteínas de un alto valor nutritivo y dietético, que se pueden utilizar para alimentar a personas con dificultades para su nutrición.
El «chimó» es una pasta blanda obtenida de extractos acuosos, fluidos de los desperdicios del cultivo, curado y transformación del tabaco seco. La pasta resultante se decanta y deja secar hasta que adquiere una consistencia semisólida. Es el «chimó en rama», del que se empaquetan el «chimó embojotado» o «chimó aliñado», del que se toman pequeñas porciones que se adhieren detrás de los dientes y producen una fuerte salivación y euforia, disminuyendo el apetito y aumentando la capacidad de trabajo. Suelen usarlo los indígenas y criollos de los llanos venezolanos y colombinos de forma parecida a los masticadores de coca bolivianos y peruanos.
Mediante técnicas parecidas a las que se utilizan para fabricar paneles de aglomerado con serrín y trozos o desperdicios de madera, se introducen en la mezcla restos de tabaco secos y troceados o molidos. El resultado es un aglomerado de «color tabaco» muy decorativo.
Como licor, el tabaco se emplea abundantemente tanto en los países americanos como en España: en Almendralejo (Badajoz) su uso está extendido y es muy apreciado. No faltan tampoco las extravagancias asociadas a la «nueva cocina». En uno de los hoteles más emblemáticos de Madrid, David Millet utiliza tabaco como condimento «secreto» en uno de sus más afamados platos: la lubina a la sal.
La llegada de Colón a Cuba en 1492 le permitió conocer el «sorprendente hallazgo, de los tizones encendidos, de la costumbre del uso del tabaco». Los colonos españoles se dedicaron al cultivo del tabaco, pero la legislación colonial prohibió reiteradamente su siembra, que se consideraba diabólica. En el siglo XVII se afianzó el cultivo de tabaco y los campesinos se convirtieron en sus promotores. Lo sembraban a orillas de los ríos, cerca de las villas y ciudades. La Habana y sus alrededores se convirtieron en importantes zonas de cultivo. La oposición de los cabildos obligó a que el cultivo del tabaco se alejara de las ciudades. En busca de los ríos y alejándose de la oposición de los legisladores contrarios al tabaco, los cultivos se extendieron por San Cristóbal, Palacios, Río Hondo, Guamá, San Juan, San Felipe, Viñales y Cuyaguateje. Se produce una gran diferencia entre el cultivo de estancia o conuco y el tabaco de vegas producido a orillas de los ríos.
La fama del tabaco cubano tiene su origen en la propaganda realizada por los marineros desde principios del siglo xvii. La clientela creció y con ella los cultivos y los negocios. Los vegueros de Guane adquirieron mucho prestigio por la calidad de las hojas de sus cosechas. Las rebeliones vegueras de la Habana de 1717, 1720 y 1723, así como la persecución a los productores, les obligó a emigrar a Vueltabajo en busca de nuevas tierras para el cultivo del tabaco. En el siglo xviii, Vueltabajo se convierte en un gran centro productor de tabaco. La metrópoli era partidaria de la política de estancar el tabaco y situó una factoría en Guane para controlar el mercado y evitar el frecuente contrabando.
La intendencia de Hacienda era el organismo director de la factoría y reorganizó el estanco del tabaco en la segunda mitad del siglo xviii, estableciéndose factorías en Los Palacios, Consolación, Pinar del Río, San Juan y Guane. La caída de los precios y el contrabando hicieron declinar la producción a partir de 1790. La supresión del estanco en 1817 inicia un nuevo período, con más recursos financieros, tierras idóneas para el cultivo y precios elevados del producto, lo que incidió en mejoras en la producción y comercialización. Con la industrialización aparecen las fábricas y con ellas las marcas de cigarros y tabacos, vinculadas a la producción de vegas vueltabajeras. Nacen algunas de las marcas más famosas del tabaco cubano y sus puros se convierten en los más apreciados y caros del mundo.
Anton Chejov escribió tres versiones de un monólogo titulado Sobre el daño que hace el tabaco, una breve pieza humorística en la que el único personaje, Iván Ivánovich Niujin, se propone disertar sobre los males que ocasiona el tabaco, pero se olvida de ello y traza su propia miseria moral con independencia del hecho de que fume o no. El argumento es mínimo: su mujer le ha encargado que, con fines benéficos, dicte una conferencia sobre el daño que el tabaco causa a la humanidad. Niujin obedece, pero se pone a divagar, deja de hablar del tabaco y sus palabras ponen en escena su falta de carácter y la sumisión a su esposa. Habla de las enfermedades que le aquejan, de la tiranía doméstica de su mujer, del desprecio con el que ella le trata, de las penurias económicas, de que su mujer tiene ahorrada una importante cantidad y de que no consiguen encontrar esposos para sus hijas. Niujin confiesa: «Quiero escapar de esta vida ruin, vulgar y miserable, que me ha convertido en un tonto viejo y lamentable, en un idiota». Observa que su esposa se acerca, recupera la compostura y ruega a los asistentes que si ella les pregunta cómo ha transcurrido la conferencia digan que él, «el espantajo», se ha comportado con dignidad. Aparece la esposa y Niujin reemprende el tema de la conferencia, el daño causado por el tabaco, sobre el que no ha dicho nada, y concluye: «De todo ello se desprende que el tabaco encierra en su interior el veneno terrible del que acabo de hablarles, por lo que no hay que fumar en ningún caso».
Para los europeos que se aficionaron al tabaco, éste era una fuente de placer; para algunos médicos, era un medicamento, y según ciertos moralistas, fumar era una actividad perniciosa. El tabaco se usó como remedio casero hasta que en el siglo XVII se empezaron a cuestionar sus cualidades, aunque algunos médicos siguieron recomendando su uso. Expulsado de la farmacia, se convirtió en un hábito y en una adicción. Fumar era una moda, a la que contribuyó la publicidad, la literatura y el cine. Vampiresas y galanes fumaban con aparente delectación y voluptuosidad, y se aficionaron a fumar los jóvenes y hasta los niños.
Después de la guerra de Crimea (1856), el cigarrillo adquirió un auge que se consolidó a partir de la Primera Guerra Mundial. Se convirtió en el acompañante obligado de los hombres duros y de las mujeres «emancipadas». El cigarrillo se definió inicialmente como tabaco picado rodea-do de fino papel. Se popularizó rápidamente en Francia, Reino Unido y España, donde se lo denominó «pitillo». El cigarrillo se convirtió en la forma habitual de fumar tabaco, quedando la pipa relegada una evocación nostálgica del pasado. A partir de 1970, la edad de oro del tabaco declina y se asocia con los cánceres de la cavidad bucofaríngea y de pulmón. Así empieza el largo intento de poner freno a la epidemia del tabaquismo, responsable de millones de muertes en todo el mundo.
Como si quisiera lanzar una temprana señal sobre los efectos devastadores del tabaco sobre el organismo y la salud y sobre los problemas que fumar acarrearía a los fumadores, el tabaco se cobró su primera víctima en la persona de Rodrigo de Jerez, quien descubrió el tabaco junto con Cristóbal Colón. Rodrigo se hizo adicto del tabaco y de regreso a España fumaba ante su familia y amigos. Al ser sorprendido echando humo por la boca, fue confundido con un endemoniado y enviado a prisión por el Santo Oficio.
