San Miguel Arcángel

0


 

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha.

Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.

Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica.

Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido,

arroja al infierno a Satanás, y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo

para la perdición de las almas. Amén.


El arcángel Miguel es el más conocido de los arcángeles. Es también el más invocado, al que más se le reza y al que más personas le piden ayuda. Esto se debe a su papel como guerrero espiritual.



Las cuatro labores del arcángel Miguel

El arcángel Miguel es, ante todo, el enemigo de Satanás. También es el ángel de la muerte ya que se dice que le ofrece a las almas la oportunidad de redimirse antes de morir. Su tercera labor es la de pesar las almas en una balanza perfecta en el día del Juicio Final. Es también el guardián de la Iglesia universal.



El arcángel Miguel en las escrituras

El nombre del arcángel Miguel significa "Quién como Dios". En las escrituras de las religiones abrahámicas, el arcángel Miguel es conocido como el líder de los ejércitos de ángeles. Es el "Jefe de los Ejércitos de Dios" en las religiones judía, islámica y cristiana. Según 1 Tesalonicenses 4, 16, tocará la trompeta el día del arrebatamiento. Su nombre se menciona tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento de la Biblia.


Atributos del arcángel Miguel

Debido estas referencias religiosas, al arcángel Miguel se le representa con armadura de guerrero o de soldado centurión. La imagen más frecuente lo muestra como el conquistador de Satanás, con el talón sobre la cabeza del ángel caído. Casi siempre lleva una espada o una lanza, pero puede también llevar una balanza, llaves o cadenas en las manos, además de un manto.


Los atributos del arcángel Miguel se refieren a su papel de justiciero, protector de los inocentes y juez de la maldad.



Simbolismo del arcángel Miguel

La imagen del arcángel Miguel se basa literalmente en los versos bí­blicos. El libro de Josué lo menciona como "Capitán de los Ejércitos del Señor" (Josué 5:13-15). Sin embargo, tiene también otro nivel de significado que refleja la condición y necesidad humanas. Cada atributo del arcángel Miguel posee un simbolismo esencial para comprender su papel en la vida del ser humano:


La imagen de un guerrero representa la defensa contra las fuerzas del mal y la oscuridad que asechan al ser humano, como la ignorancia, la inconsciencia y la esclavitud a los apegos materiales y emocionales.

Su título "Príncipe de la Luz" representa la iluminación del camino del ser humano para liberarlo de la oscuridad del miedo.

Su coraza significa la fuerza de voluntad para enfrentarse a los desafíos de la vida. Representa también la fe y la seguridad en el bien.

El casco significa invisibilidad, invulnerabilidad y potencia. Protege los pensamientos de la negatividad.

El escudo representa el universo. Es la protección que le dice a su adversario que no puede vencer al amor.

La espada representa la luz que da la fuerza espiritual. Con esta fuerza se establecen la paz y la justicia divinas. La espada también significa el arma de la verdad. Con ella se rompe el velo que crea la ignorancia.

La balanza significa la justicia, el equilibrio y el orden. En la balanza cuelgan las acciones buenas y malas, equilibradas por el amor y la bondad que redimen el alma humana.

Cuando lleva llaves, éstas representan el poder para abrir la puerta de los cielos a las almas que por medio de sus acciones, pensamientos y sentimientos se han ganado la entrada.

Las cadenas representan su poder para romper las ataduras que esclavizan al ser humano mediante los vicios y apegos.

El manto representa protección y el poder de habitar el espacio donde conviven los seres positivos y los negativos. Con él protege a los seres humanos de las vibraciones negativas de los seres malignos.

Tanto a nivel literal como simbólico, el arcángel Miguel representa la justicia y la lucha por el bien. Su papel en las escrituras bíblicas lo destaca como el capitán de los ejércitos de Dios, que son las fuerzas del bien en el universo. Su significado implica protección, seguridad, poder, superación de obstáculos y la destrucción del miedo y la duda. Por eso, el arcángel Miguel inspira al ser humano a vestirse con los símbolos de su armadura

Oración del Papa León XIII a San Miguel arcángel

"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica. Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás, y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén."

El azul es el quinto color de los rayos del arco iris y el primero de los colores espirituales que ayudan al ser humano a trascender hacia dimensiones más elevadas. Es un color frío que transmite paz, tranquilidad y fe. Representa la protección del cielo, el poder de la voluntad y la liberación del alma.



El arcángel Miguel es el encargado del rayo azul o zafiro del espectro de la luz. Miguel, que quiere decir “Quién como Dios” personifica el poder y la voluntad de Dios representados por el color azul. Es el guerrero espiritual que defiende a la humanidad en contra del mal.



El color azul para sanar el físico

Invoca al arcángel Miguel y medita con el color azul de su rayo zafiro cuando necesites:


reducir la fiebre

calmar la hiperactividad

sanar la inflamación

sanar infecciones de oídos y garganta

relajar el cuello

bajar la presión sanguínea y los latidos del corazón

calmar los nervios y reducir el estrés

calmar el dolor

ayudar a una persona a trascender el miedo a la muerte

El color azul para la salud mental y emocional

El color azul del arcángel Miguel te ayuda cuando:



tengas miedos de decir la verdad

pensar con claridad

cultivar el desapego

crear paz para ti y las demás personas

El color azul en la vida espiritual

El arcángel Miguel te enseña el poder de la fe mediante el color azul. San Miguel ayuda a los seres humanos a combatir el miedo a decir la verdad, y de la misma manera te anima a cultivar el deseo de aprender las verdades del espíritu. El color azul funciona como un velo protector ante el mal, la incertidumbre y la mentira cuando le pides ayuda al arcángel Miguel. El te enseñará y te ayudará mediante las vibraciones liberadoras su rayo zafiro.


Cómo meditar con el arcángel Miguel y el color azul

Esta meditación te ayudará a pedir la intercesión del arcángel Miguel y recibir las bendiciones liberadoras de su rayo zafiro:


Comienza por relajar todo tu cuerpo y respirar profundamente. Cierra los ojos y permite que cada parte de tu cuerpo deje ir la tensión.

Cuando te hayas relajado, pide al arcángel Miguel que te acompañe. Puedes rezar una oración al arcángel Miguel o simplemente pedir su presencia como te salga del corazón.

Expresa mentalmente o en voz alta lo que deseas sanar o lograr.

Con los ojos cerrados, imagina que el color azul llena todo el ambiente de la habitación donde te encuentras. Siente poco a poco su paz y su protección.

Respira e imagina que inhalas por la nariz el azul que te rodea. Imagina que tu cuerpo se llena de la esencia del color azul.

Exhala, dejando salir el color azul por la boca.

Continúa inhalando y exhalando el color azul durante el tiempo que desees.

Cuando termines, permite que el color azul se disipe poco a poco hasta que llegues a respirar solo luz blanca. No te apresures a salir de ese estado de relajación. Regresa poco a poco a la normalidad.

Da las gracias al arcángel Miguel por su regalo del color azul y las bendiciones que representa para ti.

Si lo deseas, utiliza alguna pieza de ropa azul o prende una vela azul para continuar beneficiándote de las propiedades del color azul y el rayo zafiro.

El color azul del arcángel Miguel es una manera de sentir la presencia y la protección de Dios en tu vida diaria y aumentar tu fe. Sus cualidades te pueden ayudar a desarrollar la devoción y vencer el ego para aceptar la sabiduría de la voluntad divina.

Entradas que pueden interesarte