El Cuerpo Eterico

0

 



El cuerpo etérico posee aproximadamente la misma extensión y forma que el cuerpo físico. Por ello también

se encuentra la denominación de «doble etérico» o «cuerpo físico interior». Es el portador de las fuerzas

modeladoras para el cuerpo físico, así como de la energía vital creadora y de todas las sensaciones físicas.

 El cuerpo etérico se forma de nuevo en cada reencarnación del hombre, y vuelve a disolverse en el plazo de

tres a cinco días después de su muerte física (el cuerpo astral, el cuerpo mental y el cuerpo causal continúan

existiendo después de la muerte, y en cada nueva encarnación se unen otra vez al recién formado).

 El cuerpo etérico atrae energías vitales del sol a través del chakra del plexo solar, y energías vitales de la

tierra a través del chakra basal. Acumula estas energías y, a través de los chakras y los nadis, las conduce al

cuerpo físico en flujos vitales ininterrumpidos. Las dos formas de energía se encargan de mantener un

equilibrio vivo en las células corporales. Cuando el «hambre de energía» del organismo está saciado, la

energía sobrante del cuerpo etérico se irradia hacia fuera a través de los chakras y de los poros. Sale a través

de los poros en filamentos de energía rectos de aproximadamente 5 centímetros de longitud y constituye el

aura etérica, que, por lo general, es la primera fracción del aura total percibida por las personas clarividentes. 


Estos rayos se disponen en torno al cuerpo físico formando como un manto protector. Impiden a los gérmenes

patógenos y a los contaminantes penetrar en el cuerpo, y simultáneamente irradian un flujo constante de

energía vital hacia el entorno.

 Esta protección natural significa que, básicamente, una persona no puede enfermar debido a causas de

origen externo. Las razones de una enfermedad radican siempre en ella misma. Los pensamientos y

emociones negativos, y una forma de vida que no esté en consonancia con las necesidades naturales de

cuerpo (sobreesfuerzo, alimentación insana, abuso de alcohol, nicotina y drogas), pueden consumir la energía

vital etérica, por lo que la irradiación energética natural perderá intensidad y vigor. De esta forma surgen zonas

débiles en el aura. Los filamentos energéticos mencionados aparecen doblados o se sobrecruzan en formas

desordenadas. El clarividente puede reconocer «agujeros» o «grietas» en el aura, a través de los cuales

pueden penetrar en el cuerpo las vibraciones negativas y las bacterias causantes de enfermedades. Además,

la energía vital puede «escapar» de la zona no material a través de estas heridas.

 Debido a esta estrecha relación existente entre el estado de cuerpo físico y la radiación energética del cuerpo

etérico, a menudo se habla también de un aura de la salud. Antes de manifestarse en el cuerpo físico, las

enfermedades se manifiestan en el aura etérica. Y pueden ser detectadas y tratadas en este plano. La

denominada fotografía Kirlian consiguió hacer visible por primera vez esta radiación energética, propia de cada

ser vivo*. Basándose en este invento, se han hecho diagnósticos muy precisos y se han detectado

enfermedades incluso cuando aún se encontraban en fase latente.

 El cuerpo etérico, y con él el cuerpo físico, reaccionan de forma particularmente intensa a los impulsos

mentales que proceden del cuerpo mental. Aquí estriba la razón de los éxitos que el pensamiento positivo tiene

sobre la salud. Nosotros podemos favorecer la salud de nuestro cuerpo utilizando prudentemente las

sugestiones positivas.

 Otra función importante del cuerpo etérico consiste en servir de intermediario entre los cuerpos energéticos

superiores y el cuerpo físico. Transmite al cuerpo emocional y al cuerpo mental las informaciones que

recogemos a través de los sentidos corporales, y simultáneamente transmite energías e informaciones desde

los cuerpos superiores al cuerpo físico. Cuando el cuerpo etérico se encuentra debilitado, este flujo de

información y energía se halla obstaculizado, y el hombre puede parecer indiferente tanto en el plano

emocional como en el mental.

  


Entradas que pueden interesarte